Clozaril (clozapina)
Clozaril (clozapina) fue el primero de los antipsicóticos atípicos en recibir la aprobación de la FDA en 1989 y sigue siendo un pilar de la atención de las personas con esquizofrenia resistente al tratamiento. Si bien también se ha demostrado que reduce las tendencias suicidas, tiene una serie de efectos secundarios significativos.
La dosis estándar para adultos puede variar y oscilar entre 300 y 700 miligramos por día. En ocasiones, puede ser útil controlar los niveles sanguíneos del medicamento.
Algunos de los efectos secundarios de Clozaril son graves y potencialmente mortales si no se detectan a tiempo. Se asocia con el riesgo de disminuir los glóbulos blancos. Por lo tanto, el uso de Clozaril requiere análisis de sangre continuos para detectar una posible disminución de estas células. Desde que se instituyó este tipo de seguimiento, la incidencia de consecuencias médicas relacionadas con esto se ha reducido significativamente.
No se recomienda en personas mayores con demencia. También se sabe que ocurre miocarditis (inflamación del corazón) relacionada con medicamentos y que también puede ser fatal.
Otros efectos secundarios incluyen aumento de peso, estreñimiento, somnolencia, enuresis nocturna, babeo nocturno y niveles altos de azúcar en la sangre. Las personas que toman Clozaril requieren seguimientos frecuentes y supervisión médica para monitorear el desarrollo de cualquier efecto secundario.











